Está claro que la forma de hacer comunicación y marketing de las entidades bancarias está cambiando día a día. Parece que hay prisa por recuperar el tiempo perdido. La valentía que están demostrando casi todas las grandes entidades nos está haciendo olvidar a pasos agigantados el conservadurismo del que se siempre hicieron gala. Hoy se están poniendo campañas en el aire cuya simple proposición a los consejos de dirección hace 5 años seguramente le habría costado la cabeza a cualquier director de marketing de banco o caja.
Y creo que los efectos de este “desmelene” generalizado ya se están empezando a notar. La diferenciación entre las marcas (hablamos en términos de branding) ha aumentado ostensiblemente. Supongo que también los criterios de elección de entidad bancaria que sopesan los consumidores también se están acordemente sofisticando. La vertiente emocional de la marca debe ser cada vez más importante.
Y como muestra, un ejemplo de campaña fotografiado esta misma tarde. Se trata del cartel de una promoción de Caixa Catalunya (está en catalán, pero creo que se entiende perfectamente) que, coincidiendo con el inicio de las rebajas, ofrece -con una creatividad que emula la portada de una revista femenina- un 3% de descuento por las compras de ropa y complementos.

