Decididamente, si quiero seguir aprendiendo sobre comunicación comercial, tengo que empezar a prestar mucha más atención a la publicidad que aparece en la prensa de barrio. Esta mañana no había ningún periódico disponible para leer en el bar en el que suelo tomar café. Como el café parece que no me sabe igual si no estoy leyendo, he agarrado lo primero que he pillado en la barra y me puesto a hojear (pasar hojas, va con “h”, eh!). Se trataba de una revista local, llamada “el Tot Mataró“, que, para que os hagáis una idea, viene siendo algo así como una de esas típicas revistillas de inmobiliarias, pero con un mínimo contenido editorial de enfoque local, y con bastante publicidad de negocios de la ciudad. ¡Pues cómo me lo he pasado con las creatividades! Mucho mejor que leer el diario. Casi cada anuncio encierra alguna joyita para levantar el entrecejo, esbozar una sonrisa, o tirarte al suelo de la risa, directamente.
Supongo que en la mayoría de los casos se debe tratar de creatividades que, al menos conceptualmente, salen de las propias mentes de los anunciantes. Hay cosas muy divertidas. Desde una clínica de depilación láser que publica su tarifario, incluyendo, por supuesto, la depilación anal….(¿de verdad que eres capaz de vivir feliz con esos cuatro pelitos dando la coña?)
…..hasta la clínica dentista que no duda en detallar con imágenes de alta resolución qué tipo de cosas pueden hacer con tus piños. Vamos, ideal para aquellos que no van al dentista por temor. Sabiendo lo que les van hacer, seguro que irán mucho más relajados. ¿No dicen por ahí que el consumidor valora la honestidad y la transparencia…? Pues eso, transparencia al canto ![]()

Y es que, por lo que veo, en este tipo de publicidad, cuanto más explícito seas a la hora de mostrar con imágenes lo que comunicas, pues mucho mejor. Ni se te ocurra utilizar metáforas. Las cosas claras y sin rodeos.
Tú imagínate que tienes una clínica que trata el colon irritable. ¿Cómo lo anunciarías en una revista local? Muy fácil, te coges a la señora Pepita -así se llama la del siguiente anuncio-, le pides un testimonio de superación escalofriante, plantas una foto de fotomatón tamaño DNI de la señora, y con el “Paint” de Windows le añades algo por detrás que simule un colon irritable que abandona para siempre sus entrañas.
Pero lo mejor está por llegar….Ahora supón que eres un abogado matrimonialista que quiere aprovechar el tirón del divorcio express. Pues nada mejor que hacer un parque temático del divorcio: Divorcialia. Un concepto innovador que trata de quitar un poco de hierro al asunto. Divorcialia, un lugar donde pasarlo de puta madre en familia (o, bueno, a lo mejor en familia, lo que se dice familia, pues no) mientras se reparten los bienes y los críos. Como ilustra el pictograma que utilizan en la creatividad, ¿por qué permanecer aguantando un chaparrón debajo de un paraguas cuando fuera está despejado? (Al menos a éstos sí que les molan las metáforas)
Pues nada, que es verdad, que en estos tiempos en los que al consumidor hay que mirarle de frente y decirle a la cara, sin tapujos, lo que somos capaces de ofrecerle, puede ser buena idea empezar a pillar know-how en los clasificados de los medios impresos locales. Dignifiquemos, desde ya, esta forma de directa y auténtica de comunicar.
PS. ¿De verdad que hay alguien en este mundo capaz de depilar los pelos de “allí mismo” a otro congénere por tan sólo 20 euros? Más barato, por ejemplo, que eliminar los pelos del labio superior (lo que viene siendo el bigote)…Vamos, hombre, ¡cómo permiten esto los sindicatos! Y pensar que todas las niñas de mi época soñaban son ser esteticien… Pues menudo futuro más “negro”… Espero que se hayan acabado dedicando a otras cosas…


