Por fin en BrandJazz empiezan a mostrarnos los frutos de su experiencia “in-world”. Tres post de imprescindible lectura para todos (muchos, me consta) que están analizando las oportunidades que ofrece Second Life.
Second Life: ¿Acierto o fracaso de naming?
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Al hilo de la reflexiones de la anterior entrada, también me he cuestionado la idoneidad de la marca “Second Life”. ¿Es Second Life un buen nombre de marca? Tengo una opinión diferente en función de si lo evalúo desde el punto de vista de la comunicación o del producto.
Si se evalúa desde la perspectiva de la comunicación no me cabe duda de que ha sido un claro acierto de “naming”. En su capacidad de evocación (“una segunda oportunidad”, “una vida paralela”,…) reside parte de su facilidad para generar “boca oreja” y repercusión mediática. Como hemos dicho, la “promesa” implícita en el nombre puede resultar tremendamente atractiva para grupos inmensos de personas que, por un motivo u otro, desearían darse una segunda oportunidad.
Cuando se aborda desde el plano del producto, creo que el nombre supone un freno importante, un factor de disuasión, para aquellos que no se identifiquen con esta necesidad de implementar a través de un metaverso lo que no son capaces de conseguir en la vida real. Si tenemos en cuenta que los que abandonan antes SL son quienes vinieron atraídos por la “promesa” y que quienes se han quedado son aquellos que se lo han planteado como una “extensión” más de su vida real, parece lógico suponer que Linde Labs no tuvo gran tino a la hora de elegir el nombre de la marca. Tal vez lo que le ha dado notoriedad le ha restado usuarios. Paradojas del marketing.
Second Life: ¿Una legión de perdedores?
En las tres o cuatro entrevistas que me han hecho en relación al estudio sobre el usuario de Second Life que estamos llevando a cabo, de una forma más o menos literal me han acabado formulando la siguiente pregunta: “¿Por qué la gente quiere vivir una segunda vida?”.
Evidentemente todos los periodistas esperaban que les respondiera con el tópico de que buscamos desarrollar en esta segunda vida aquellos proyectos vitales que no hemos sido capaces de llevar a cabo en nuestra vida real, o primera vida. Second Life sería algo así como un simulador de lo que nos hubiera gustado ser y no somos, una válvula de escape para nuestras frustraciones –anhelaban escuchar- En cambio, en todas las ocasiones he respondido que no creo que los usuarios habituales e intensivos de Second life se planteen su estancia en este metaverso desde esa perspectiva. Second Life es para la gran mayoría de ellos una forma más de entretenimiento muy similar a otras de la “vida real” (como la mensajería instantánea, los juegos de rol…).
No obstante, ahora me doy cuenta de que el perfil de usuario al que yo me refiero, que es, como digo, el del usuario habitual, que no tiene por qué representar al conjunto de los más de 5 millones de personas que han creado su avatar en algún momento. Nunca me he conectado a SL en algún momento en el que el número de usuarios conectados simultáneamente excediese los 50.000. Puede entonces que los usuarios intensivos sólo representen un escaso 2% sobre el total de registrados, por lo que sus motivaciones no serían pues muy representativas. Tras hacer esta reflexión he vuelto de nuevo sobre esta pregunta que con tanta insistencia se hacen los medios al abordar el fenómeno de SL: ¿Por qué sentimos la necesidad de vivir una segunda vida?, ¿Puede leerse como un síntoma de insatisfacción con la primera?
El importante crecimiento de la población de Second Life está estrechamente vinculado a la atención que se le ha prestado desde los medios off-line generalistas. Si tenemos en cuenta que desde aquí casi siempre se ha presentado SL como “el mundo virtual paralelo a través del cual canalizamos anhelos y frustraciones de nuestra vida real”, resulta lógico suponer que buena parte de estos curiosos que han llegado hasta el metaverso lo han hecho atraídos por esta “promesa”. ¿Y qué tipo de persona podría buscar una segunda vida mejor? Evidentemente alguien que no está plenamente satisfecho con su vida actual. Enseguida he relacionado todo esto con el perfil de edad del usuario de Second Life. Ya en otra entrada de este blog comentamos que es un usuario que “peina canas”.
Aunque esto sea exagerado, es cierto que el usuario de SL es más mayor de lo que cabría esperar si tenemos en cuenta que la edad del “early adopter” de todos los fenómenos de consumo ligados a las nuevas tecnologías suele ser inferior. ¿Por qué son de un perfil mayor los primeros pobladores de estas tierras virtuales? ¿Podría tener que ver con el hecho de que a los más jóvenes no les resulte tan atractiva esta “segunda oportunidad” pues consideran que aún tienen posibilidades de alcanzar sus anhelos en su “primera vida”? En cierta ocasión estudié que mucha gente se inicia en las apuestas y juegos de azar en un momento de sus vidas en el que son conscientes de que han llegado todo lo lejos que podían llegar por sí mismos, y que para cumplir sus sueños debían buscar caminos alternativos al propio trabajo y esfuerzo. ¿Podría reproducirse el mismo fenómeno con SL?, ¿Está entonces SL plagado de frustrados que, concientes de que en sus vidas reales no van a poder desarrollar sus sueños, se den una nueva oportunidad en los dominios de Linden Labs?
Nuevamente insisto en que no creo que el retrato robot del usuario habitual e intensivo de SL se corresponda con el de un “frustrado”, un perdedor, que no ha logrado alcanzar sus metas en su primera vida. ¿Podría decir lo mismo de esos millones de usuarios que se registraron y que tal vez abandonaron el metaverso al comprobar que esa promesa que le habían vendido desde los media no se cumplía? Albergo dudas.
Clases de geografía para Second Life
El conocimiento geográfico del entorno ha sido y será desde
siempre uno de los contenidos que incorpora de forma prioritaria en el currículum cualquier sistema educativo. Cuando uno comienza a dar sus primeros pasos en Second Life es plenamente consciente de la importancia de esta materia,
de lo mucho que se puede llegar a echar en falta. Una vez dentro, ¿a dónde voy? Como apenas sabes lo que hay, no es fácil dirigirse a ningún lado.
Estoy convencido de que esta sensación de estar perdido en
un mundo del que no sabes nada es lo que
lleva a abandonar a muchos de los millones de curiosos que han accedido en alguna ocasión a este metaverso. Al tiempo, no me cabe duda de que para otros tantos
esta misma sensación de estar ante algo totalmente desconocido y por explorar es la base del atractivo de Second Life. Es, si me permiten la cursilería, una
forma barata de revivir -en escala 1:100- la experiencia y la emoción de los descubridores del nuevo mundo. ¿Tendrá que ver nuestra tradición conquistadora
con el hecho de que la comunidad española se encuentre entre las más grandes de Second Life? Lástima que Linden Lab no
me dejara registrarme como Hernán Cortés o Francisco Pizarro!!! ¿Seremos los extremeños, como entonces, “cabeza de cartel” en la conquista de este nuevo mundo? ;-))
Debo confesar que mi interés por SL es netamente profesional. Por el momento no he conseguido que me enganche. Alguno dirá que será “porque lo he probado poco”, como decía aquel anuncio de la tónica Schewppes…y puede que así sea. Sin embargo, al pensar hoy en esta otra dimensión “exploratoria” de lo desconocido, mi visión de SL ha dado un giro. Tal vez ahora me
plantee mi estancia bajo esta otra motivación. En todo caso, vuelvo a lo de antes: ¡qué bien nos vendrían unas cuantas nociones de geografía de Second Life! Me pregunto si será asignatura obligatoria cuando Bruno llegue a la Primaria.;–)) ¿Se
imaginan?
¡Los residentes de Second Life peinan canas!
Jajajaj…Como periodista sensacionalista yo creo que tendría una prometedoracarrera por delante….Bueno, al tema. Interesantes datos sobre el perfil de edad del usuario de Second Life. Efectivamente, tenga mucho cuidado en el metaverso, no es un juego de niños!!!

Más info aquí.
¿Qué me pongo? La moda en Second Life
Es domingo en Mataró, y también en Second Life (SL). A los provincianos nos gusta lucir nuestras mejores galas los domingos; calle arriba, calle abajo.
Resulta llamativo que uno de los negocios más florecientes de Second Life sea el de la moda. La ostentación está a la orden del día ¿Estarán de rebajas hasta febrero? No estoy de broma, el otro día la filial de la agencia Reuters en Second Life daba cuenta del primer estudio de mercado sobre ropa en Second Life. No se crean, un estudio en toda regla, completamente serio, y que extraía una conclusión llamativa: la ropa está barata en Second life. Ni corto ni perezoso he ido a comprobarlo, pero…me pierdo…me queda mucho por aprender. Aquí me tenéis en una tiena en la que venden ropa de motero…Umm..decididamente…no es mi estilo, ni el real, ni el virtual.

Me parece muy interesante la experiencia de compra de ropa en Second Life. Sin duda, uno de los problemas que siempre ha tenido la venta online de moda para su despegue es la frialdad del proceso de compra, muy lejano al offline. Creo que Second Life podría darle un vuelco a este handicap.
No obstante, tengo la sensación de que SL hace frente en estos días al reflujo propio de cualquier fenónemo que se ha inflado casi hasta explotar. Hoy, por ejemplo, se publica este artículo en El Mundo en el que el escepticismo impera claramente. Por cierto, se hacen eco de nuestra iniciativa para tratar de desbrozar lo que está pasando en SL.