Bienvenidos al tajo, spammers

Sí, amig@, sí, es real; lamentablemente, no se trata de una pesadilla. Ya estás de nuevo leyendo tus feeds de blogs de marketing ¡Qué bajón! ¿No? Pues déjame que te deprima sólo un poco más, y luego, si quieres,  entre los dos montamos un suicidio colectivo al modo teenager japonés.

La primera en la frente: lamento ser yo quien tenga que comunicarte que te fuiste de vacaciones siendo un publicista (en cualquiera de sus múltiples facetas) y que vuelves siendo considerado socialmente un vulgar spammer; especialmente si trabajas en la esfera del marketing directo. Ahora viajas en el mismo vagón que los cyberdelincuentes que hacen llegar a nuestros buzones de correo electrónico sugerentes propuestas para hacernos un alargamiento de miembro o comprar Viagra con hasta un 40 por ciento de descuento. ¡Quién te ha visto y quién te ve!  Parece que Bob Dylan te tenía en mente cuando escribió su Like a rolling stone…..

Pero qué ha pasado en estos días, se preguntará con angustia algún despistado. Ay, pobre, que no sabe nada del Ante-proyecto de ley del gobierno para trasponer una Directiva comunitaria cuyo propósito es prohibir aquellas actuaciones de la publicidad que coarten “la libertad de elección o conducta de los consumidores en relación al bien o servicio que se oferte”. Vamos, que los Ministerios de Sanidad y Consumo, Justicia, Economía y Hacienda, e Industria, Turismo y Comercio van a trabajar coordinadamente  para poner en la calle una nueva ley que, si atendemos al propósito general, ilegaliza virtualmente la práctica de la publicidad.

Venga, vale, como siempre, peco de alarmismo; la sangre no llegará al río. En realidad, estamos hablando de la modificación de una ley que, fundamentalmente, pretende poner cerco a las prácticas más rastreras del marketing telefónico que tanto irritan a los sufridos consumidores (como teletrabajador que pasa evidentemente muchas horas en casa,  doy fe de lo molesto que puede llegar a ser levantarse 5 veces para  abrir la puerta del portal a los repartidores comerciales, y  otras tantas para atender llamadas “fantasma” efectuadas por un robot que sólo pretende comprobar que estoy en casa disponible para ser acosado a los pocos minutos por un teleoperador). Sí, es cierto, pero no podemos pasar por alto un detalle semántico que, en mi opinión, resulta bastante revelador para entender lo que hay detrás; el regulador y los medios de comunicación ya no hablan de publicidad “intrusiva” o “molesta”, sino de “spam telefónico” (de ahí que antes me haya permitido llamarte spammer). Todos sabemos que la elección de las palabras no es inocente…y, menos si la elección la hace un gobierno que ha demostrado sobradamente  la importancia que le concede a  la semántica (no llamando trasvase a los trasvases o crisis a las crisis) Es evidente que asistimos a un proceso de extensión semántica de los significados palabra spam, que se libera de la vinculación a un medio concreto (e-mail) para referirse a cualquier tipo de publicidad que resulte molesta y no ha sido previamente autorizada. Estarán conmigo en que se inaugura una senda que nos conduce a un horizonte aún desconocido…¿Qué implicaciones tiene a medio y largo plazo para el sector?

Algunos probablemente aprovecharán el revuelo y el debate abierto para insistir de nuevo en la necesidad de personalizar, de buscar fórmulas  y técnicas (como, llevado al ámbito interactivo,  el Behavioral Targeting) que nos permitan servir al consumidor sólo aquella publicidad que le resulte relevante (y que, por tanto, no le moleste). Sin embargo, todos sabemos que este camino tampoco está exento de dificultades, pues es una tendencia clara el aumento de la preocupación por la intimidad. ¿Qué vías nos quedan entonces por explorar? Está claro que vamos irremediablemente a un cambio de paradigma en la comunicación comercial; si dejamos de pensar en cómo llevar nuestros mensajes a los consumidores, tal vez se nos ocurran maneras para que sean ellos quienes espontáneamente se acerquen a los mismos. ¿Tú qué opinas?

Señores, señoras,spammers,  queda inaugurado el curso 2008/2009, que promete emociones de calado. Bienvenidos al tajo.

La catástrofe de Barajas y el storytelling

Parece que poco a poco se alza el volumen de las voces críticas que desde dentro de la profesión periodística cuestionan el tratamiento o la cobertura que los medios, y especialmente la televisión, le están dando al trágico accidente aéreo de Barajas. El País se preguntaba ayer: ¿Hasta dónde puede llegar el micro con 154 muertos? Ya al día siguiente de la tragedia, Fernando González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, hacía un llamamiento público a la profesión recomendando “una mayor separación entre información y entretenimiento“; de poco ha servido: miles de páginas de periódicos y de horas de televisión han sido rellenadas recreando los momentos previos y posteriores al suceso. ¿Aportando información sobre lo acontecido? Puede que a partir del segundo día sí, pero,  desde luego, no durante las primeras horas de cobertura, pues apenas existía información. Durante las tres horas posteriores al accidente, prácticamente sólo se supo la aerolínea implicada, el destino y el número de pasajeros que viajaban a bordo del avión siniestrado. El resto de información relevante, como el número de víctimas mortales o supervivientes, estaba sin contrastar.  La información objetiva de la que se disponía podría haber sido transmitido a la audiencia en menos de un minuto.

El debate que subyace tras la polémica  es bien conocido, ¿Asistimos a un giro sensacionalista de los medios, de la audiencia, o tal vez de ambos? ¿Alimentan los medios un morbo pre-existente o lo suscitan? Difícil dilucidar si fue antes el huevo o la gallina. En todo caso, no estoy muy de acuerdo con que sea el morbo o el sadismo lo que lleva a alguien a sentarse tres horas frente al televisor o a devorar decenas de páginas en los periódicos. Creo que el llamamiento de González Urbaneja,  invitando a sus colegas a separar información de entretenimiento,  nos pone sobre la pista.

Mejor_que_lo_cuentes
Desde el 11-S, las grandes tragedias humanas (da igual si hablamos de atentados islamistas, tsumanis, enfretamientos bélicos, terremotos o, como en el caso que nos ocupa, accidentes aéreos) se han convertido en un producto de consumo más, que opera en la categoría del entretenimiento. ¿Y cómo se consigue convertir la información en entretimiento? Como nos enseña Antonio Núnez en su libro ¡Será mejor que lo cuentes! (Empresa Activa), la clave está en transmitir los mensajes en forma de relato (storytelling). En este caso, se trata de novelizar la tragedia: nos presentan a los personajes (las víctimas), los momentos previos, el nudo (el accidente en sí) y el desenlace. Por supuesto, no faltan los arquetipos: héroes (los servicios de asistencia y algunos pasajeros), villanos (¿Spanair?), expertos…

Resulta llamativo comprobar como los medios españoles imitan punto por punto los esquemas narrativos de tragedias genuinamente norteamericanos; recreándose nominalmente en las truncadas trayectorias vitales de los fallecidos (conculcando con ello, todo sea dicho, su derecho a la intimidad), buscando heroicidad donde sólo hay  comportamientos cívicos…El mismo Príncipe de Asturias se dejaba arrastrar por esta corriente narrativa cuando se refería a uno de los niños hospitalizados al que acababa de visitar como un “héroe” por el  hecho de haber sobrevivido.

Desde luego, para quienes nos dedicamos a comunicación la moraleja, ceteris paribus, está clara: en lugar de centrarte en destacar las propiedades de producto (si es que las tiene), invéntate o recrea una buena historia que te permita transmitir tus mensajes de una de las formas más persuasivas (y antiguas) que existen: el relato. Y si, como en el caso de, por ejemplo,  Apple, eres capaz de que tus consumidores sean co-guionistas, pues mejor que mejor.

Homo Digitalis en Fresh Thinking Conferences

APG Spain y IED Madrid continúan con su ciclo de conferencias sobre tendencias en comunicación y planificación estratégica. El próximo martes día 3 junio participaré en la mesa redonda que han organizado bajo el sugerente título “En busca del Homo Digitalis”. El evento tendrá lugar en el Aula Magna del Palacio de Altamira ( c/Flor Alta, 8 ) a las 20:00. La entrada es libre y gratuita. Aquí tenéis más información sobre la convocatoria.

Internet se enfrenta a la crisis económica con los deberes hechos

La moto está vendida. Ya no son necesarios grandes despliegues argumentativos para convencer a casi cualquier anunciante de que tiene que aumentar su inversión en Internet. Se ha alcanzado el tipping point, y en poco más de un año casi hemos pasado de un extremo a otro; apenas ha habido etapa intermedia entre el recelo que ha caracterizado la actitud de los anunciantes, agencias creativas y agencias de medios desde la explosión de la burbuja al comienzo de la década, y la euforia desbocada que vivimos desde finales del 2006.

Habrá que ver cómo afectan finalmente al sector de Internet los nubarrones económicos que se ciernen sobre la economí­a mundial, pero tengo la impresión de que el déficit de credibilidad que tanto le ha perjudicado -desde el punto de vista de inversión publicitaria- durante años, ha tenido un efecto positivo no buscado que le ayudará a sortear las dificultades que se avecinan en mejores condiciones que el resto de medios. La larga travesí­a en el desierto obligó al sector a desarrollar herramientas de seguimiento del impacto de la inversión y de medición de la eficacia que superan a las disponibles para cualquier otro medio. Creo que no es descabellado conjeturar que en tiempos de incertidumbre como los que aproximan, tanto anunciantes como agencias de medios, tenderán a concentrar la inversión en acciones cuyos resultados sean más fácilmente mensurables, y ahí­ Internet está a años luz.

La verdad es que, como profesional de la investigación, admiro el empeño y la obsesión de los soportes interactivos por demostrar su aportación de valor. Qué cierto es eso de que el hambre agudiza el ingenio…(aunque, ahora que lo pienso, se me hace difí­cil imaginar a Sergey Brin buscando restos de comida entre los contenedores de Mountain View)

No obstante, a medida que Internet es más utilizado desde una perspectiva estratégica (menos táctica) por los anunciantes de los sectores tradicionales, crece la demanda por conocer -además de la exposición y la interacción del consumidor con la comunicación- el impacto en términos de branding. No basta con saber cuántos han estado expuestos o han interactuado con nuestra comunicación; resulta necesario conocer cómo ha modificado la percepción de la marca y cómo puede haber influido en el comportamiento del consumidor.

El desarrollo de los formatos publicitarios rich media hace viable reproducir en Internet comunicación de marca asimilable a la que se puede hacer en televisión. Ya no se trata de llevar al internauta a una comunicación que está en un site (entre otras cosas, porque conseguirlo es cada vez más difí­cil), sino de servirla allá donde el navegante se encuentre. En este contexto, pierden relevancia algunos indicadores clásicos de medición de resultados de la publicidad interactiva (como el CTR).

El hecho de que un usuario de Internet esté expuesto a una creatividad no es garantía de que haya sido impactado. Esto es así­ para cualquier medio, pero resulta especialmente válido referido a Internet. Aunque son difusos los principios de psicología cognitiva que lo explicarí­an, quienes investigamos cómo funciona la atención en Internet (apoyándonos fundamentalmente en técnicas de eyetracking) hemos comprobado que a medida que madura la relación del usuario con el medio se desarrollan eficaces mecanismos de evitación de la publicidad. Esto seguramente lo habrán notado si en algún momento han intentado explicar telefónicamente alguna sencilla funcionalidad de Internet (como, por ejemplo, abrir una cuenta de correo electrónico) a un usuario novel. ¡Les distrae cualquier estímulo publicitario que nosotros ni siquiera vemos! Si no lo han hecho, inténtenlo y pongan a prueba su paciencia.

Tengo una mala noticia para las agencias interactivas: ¡Los Postest han llegado a Internet! Y no vean las cosas tan interesantes que empezamos a saber sobre el verdadero funcionamiento de la publicidad online. En mi próximo post les contaré un inquietante hallazgo que se desprende de uno de estos postest que recientemente he realizado. Les adelanto el titular: Hay targets de internautas (heavy users de plataformas Web 2.0) a los que es casi imposible llegar mediante acciones publicitarias online convencionales. En fin, ya les contaré algo más en la siguiente entrada. Mientras tanto, creo que podría ser interesante discutir sobre cómo afectará la crisis a la inversión en Internet. ¿Comparten mi optimismo?

Lecciones de creatividad trendy en la prensa de barrio

Decididamente, si quiero seguir aprendiendo sobre comunicación comercial, tengo que empezar a prestar mucha más atención a la publicidad que aparece en la prensa de barrio. Esta mañana no había ningún periódico disponible para leer en el bar en el que suelo tomar café. Como el café parece que no me sabe igual si no estoy leyendo, he agarrado lo primero que he pillado en la barra y me puesto a hojear (pasar hojas, va con “h”, eh!). Se trataba de una revista local, llamada “el Tot Mataró“, que, para que os hagáis una idea, viene siendo algo así como una de esas típicas revistillas de inmobiliarias, pero con un mínimo contenido editorial de enfoque local, y con bastante publicidad de negocios de la ciudad. ¡Pues cómo me lo he pasado con las creatividades! Mucho mejor que leer el diario. Casi cada anuncio encierra alguna joyita para levantar el entrecejo, esbozar una sonrisa, o tirarte al suelo de la risa, directamente.

Supongo que en la mayoría de los casos se debe tratar de creatividades que, al menos conceptualmente, salen de las propias mentes de los anunciantes. Hay cosas muy divertidas. Desde una clínica de depilación láser que publica su tarifario, incluyendo, por supuesto, la depilación anal….(¿de verdad que eres capaz de vivir feliz con esos cuatro pelitos dando la coña?)

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…..hasta la clínica dentista que no duda en detallar con imágenes de alta resolución qué tipo de cosas pueden hacer con tus piños. Vamos, ideal para aquellos que no van al dentista por temor. Sabiendo lo que les van hacer, seguro que irán mucho más relajados. ¿No dicen por ahí que el consumidor valora la honestidad y la transparencia…? Pues eso, transparencia al canto ;-)
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Y es que, por lo que veo, en este tipo de publicidad, cuanto más explícito seas a la hora de mostrar con imágenes lo que comunicas, pues mucho mejor. Ni se te ocurra utilizar metáforas. Las cosas claras y sin rodeos.

Tú imagínate que tienes una clínica que trata el colon irritable. ¿Cómo lo anunciarías en una revista local? Muy fácil, te coges a la señora Pepita -así se llama la del siguiente anuncio-, le pides un testimonio de superación escalofriante, plantas una foto de fotomatón tamaño DNI de la señora, y con el “Paint” de Windows le añades algo por detrás que simule un colon irritable que abandona para siempre sus entrañas.

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Pero lo mejor está por llegar….Ahora supón que eres un abogado matrimonialista que quiere aprovechar el tirón del divorcio express. Pues nada mejor que hacer un parque temático del divorcio: Divorcialia. Un concepto innovador que trata de quitar un poco de hierro al asunto. Divorcialia, un lugar donde pasarlo de puta madre en familia (o, bueno, a lo mejor en familia, lo que se dice familia, pues no) mientras se reparten los bienes y los críos. Como ilustra el pictograma que utilizan en la creatividad, ¿por qué permanecer aguantando un chaparrón debajo de un paraguas cuando fuera está despejado? (Al menos a éstos sí que les molan las metáforas)

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Pues nada, que es verdad, que en estos tiempos en los que al consumidor hay que mirarle de frente y decirle a la cara, sin tapujos, lo que somos capaces de ofrecerle, puede ser buena idea empezar a pillar know-how en los clasificados de los medios impresos locales. Dignifiquemos, desde ya, esta forma de directa y auténtica de comunicar.

PS. ¿De verdad que hay alguien en este mundo capaz de depilar los pelos de “allí mismo” a otro congénere por tan sólo 20 euros? Más barato, por ejemplo, que eliminar los pelos del labio superior (lo que viene siendo el bigote)…Vamos, hombre, ¡cómo permiten esto los sindicatos! Y pensar que todas las niñas de mi época soñaban son ser esteticien… Pues menudo futuro más “negro”… Espero que se hayan acabado dedicando a otras cosas…

La clave reserva de Freixenet, ¿Me puede explicar alguien qué es un éxito en Internet?

Debo reconocer que desde un principio he sido bastante escéptico sobre la oportunidad de la nueva estrategia online de Freixenet. Cuando en su momento se anunció a bombo y platillo que la mítica firma catalana abandonaba las burbujas doradas para lanzarse sin remilgos a una estrategia que tiene como eje de difusión Internet, no pude evitar decirme para mis adentros aquello de “A buenas horas mangas verdes“. No obstante, como no lo hice en su momento, tampoco es elegante hacer leña del árbol caído a toro pasado….¿Y en qué nos basamos para hablar de “árbol caído”? Pues ni más ni menos que en las propias cifras que la compañía -creo que inocentemente- ha tenido a bien difundir.

Publica hoy El País que desde el microsite que la firma de cava lanzó como soporte de la película -que rubrica el mismísimo Scorsese- se han llevado a cabo 850.000 descargas, y que desde YouTube habría sido vista unas 150.000 veces. Uff, uff, uff…El mero hecho de que se atrevan a difundir estos pésimos resultados -como si realidad revelaran un éxito- pone de manifiesto, me temo, que alguien no sabe demasiado bien por dónde se anda. O al de la agencia de relaciones públicas se le ha pasado añadir un “cero” a estas cifras, o estamos ante uno de los más abultados fracasos de estrategia que yo recuerdo. Ya sé que no es muy habitual criticar con tanta fiereza el trabajo de otros, pero no creo que sea justo dejar pasar sin más el intento de transmitir que conseguir 150.000 descargas en YouTube es un éxito de flipar. A la hora de valorar estas cifras hay que tener en cuenta que, aunque desconozco la presión publicitaria ejercida, durante estas navidades Freixenet ha tenido en el aire una campaña en televisión de apoyo, en la que se incitaba a ir a la web para ver la película completa; web en la que, por cierto, inexplicablemente, no se provee al visitante de herramientas que faciliten la viralidad, tales como códigos para “incrustar” la película en blogs, o un simple “enviar a un amigo”.

En fin, que si finalmente optan por continuar con esta estrategia ya pueden elegir bien a los próximos directores (de la película, se entiende). Desde luego que si lo que buscan son números (como se deduce por la difusión de las descargas conseguidas), yo ya tengo candidato: Joaquín Reyes o cualquiera de sus “chanantes”. Sólo este vídeo que reproducimos a continuación acumula ya más de 600.000 descargas en YouTube. Glups….!

[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=nrzch25LEL4]

¿Qué opináis sobre lo de Freixenet?, ¿Cuál sería en vuestra opinión “la clave” (va con segundas) que explicaría estos más que discretos resultados?, ¿Qué harías si fueras director de Marketing de Freixenet?

Actualización importante:

Anuncios.com se hace eco en su edición de hoy de los mismos datos de los que dábamos cuenta aquí el otro día, enmarcándolos también en contexto de “éxito”. No obstante, a renglón seguido, difunden unos datos de notoriedad procedentes del tracking Top of Mind (IMOP) que ponen en evidencia los resultados cosechados. Reproducimos literalmente:

Sin embargo, no todos lo parámetros son satisfactorios para el cava catalán. No en vano, a pesar de la amplia cobertura de que ha logrado la nueva campaña obra de Scorsese, este cava obtuvo en diciembre un punto y medio menos de participación en la notoriedad total que en el mismo mes del año pasado (11,62% frente a 13,14%), según el Top of Mind de Imop.

Igualmente, la estrategia de utilizar el spot de televisión sólo para llevar al visionado en la web no ha tenido un reflejo impactante en la procedencia de la notoriedad. La aportación de internet es bastante inferior en su caso a la procedente del cine (otra baza fuerte de su estrategia) y en cualquier caso residual.

El secreto se esconderá, como en la brillante pieza de Scorsese, en las páginas del guión que no conocemos. Por ejemplo, la comparación entre resultados y coste de la nueva estrategia.

El despertar marketiniano de la banca

Está claro que la forma de hacer comunicación y marketing de las entidades bancarias está cambiando día a día. Parece que hay prisa por recuperar el tiempo perdido. La valentía que están demostrando casi todas las grandes entidades nos está haciendo olvidar a pasos agigantados el conservadurismo del que se siempre hicieron gala. Hoy se están poniendo campañas en el aire cuya simple proposición a los consejos de dirección  hace 5 años seguramente  le habría costado la cabeza a cualquier director de marketing de banco o caja.

Y creo que los efectos de este “desmelene” generalizado ya  se están empezando a notar.  La diferenciación entre las marcas (hablamos en términos de branding) ha aumentado ostensiblemente. Supongo que también los criterios de elección de entidad bancaria que sopesan los consumidores también se están acordemente sofisticando. La vertiente emocional de la marca debe ser cada vez más importante.

Y como muestra, un ejemplo de campaña fotografiado esta misma tarde. Se trata del cartel de una promoción de Caixa Catalunya (está en catalán, pero creo que se entiende perfectamente) que, coincidiendo con el inicio de las rebajas, ofrece -con una creatividad que emula la portada de una revista femenina- un 3% de descuento por las compras de ropa y complementos.

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Mujer y publicidad en los inicios de la sociedad de consumo

El libro You Mean A Woman Can Open It?: The Woman’s Place In The Classic Age Of Advertising nos recuerda cómo era el tratamiento de la mujer en los albores de la sociedad de consumo. Impresiona comprobar que no estamos tan lejos históricamente del régimen de los talibanes, ¿verdad?

Visto en Menéame

Formato publicitario de diarios "nacido para molar"

Este fin de semana llega a las pantallas Bee Movie, de los creadores de Shrek y Madagascar. Por supuesto, el estreno ha venido acompañado de una importante campaña publicitaria. Me ha parecido muy original la iniciativa de sobreimprimir (tenuemente, como marca de agua)   la gráfica de la campaña sobre una de las páginas dedicadas a la cartelera del diario Público. No sé hasta qué punto puede ser un formato algo molesto para el lector, pero, desde luego, resulta altamente impactante y relevante. ¿Podríamos llamarlo publicidad contextual?

Tácticas y formas anti-sistema y entidades financieras

¿Cuál es el alcance real de lo que -con absoluta vaguedad- denominamos “movimiento anti-sistema”?, En estos momentos, ¿Cobra o pierde fuerza? Mi impresión  es que la pierde. Reconozco que mi opinión se basa casi exclusivamente en la observación de dos fenómenos que,  generalmente,  están presentes en casi todos los procesos de desactivación de la discrepancia colectiva:

  1.  Menor visibilidad social y mediática, tras un periodo de auge.
  2. Incorporación  al sistema de consumo de elementos formales y estéticos del grupo social alternativo, debidamente ‘descafeinados’

Un ejemplo más que evidente del segundo fenómeno lo encontramos, por ejemplo,  en la comunicación de las entidades financieras. Ante este debilitamiento del movimiento anti-sistema, se han apresurado a integrar -con una dosis de cinismo sin parangón- formas de comunicación y códigos estéticos que le eran propios.

Paseando ayer  tarde por una céntrica calle comercial  de Mataró (Barcelona), me llamó la atención que en el escaparate de una oficina del Banco Sabadell Atlántico se mantuviera -teniendo en cuenta la hora tardía- una ‘pintada’.

Inevitable leerlo: “per fi una hipoteca per flipar” (por fin una hipoteca para flipar).  El mensaje se entiende mucho mejor si se contextualiza con la cartelería que hay detrás, correspondiente a un producto hipotecario dirigido a los jóvenes.

Evidentemente no se trataba de una pintada espontánea, sino de un elemento más de la campaña. El axioma mcluhaniano de “el medio es el mensaje”  cobra con este medio (la pintada) todo su sentido. Cuando uno ve una pintada sobreimpresa en otro mensaje, de inmediato supone que se trata de un “contramensaje”, y resulta casi instintivo leerlo; especialmente si de algún modo simpatizas -como suele ser habitual en cualquier joven intelectualmente sano- con este tipo de contramensajes. Por su rol central en el sostenimiento del modelo económico actual, las entidades financieras, como cualquiera puede haber observado, son objeto habitual de “pintadas” (cada vez menos, tengo la impresión) con mensajes anti-sistema, que son apresuradamente eliminadas.  En el contexto de esta campaña, justamente se juega con esta capacidad natural de impactar de las pintadas en el target de la comunicación (los jóvenes).

Pero hay más ejemplos de la integración de lo anti-sistema en la comunicación de las entidades financieras. Me viene a la cabeza por ejemplo la estética de la gráfica  de Caja Navarra.