En las tres o cuatro entrevistas que me han hecho en relación al estudio sobre el usuario de Second Life que estamos llevando a cabo, de una forma más o menos literal me han acabado formulando la siguiente pregunta: “¿Por qué la gente quiere vivir una segunda vida?”.
Evidentemente todos los periodistas esperaban que les respondiera con el tópico de que buscamos desarrollar en esta segunda vida aquellos proyectos vitales que no hemos sido capaces de llevar a cabo en nuestra vida real, o primera vida. Second Life sería algo así como un simulador de lo que nos hubiera gustado ser y no somos, una válvula de escape para nuestras frustraciones –anhelaban escuchar- En cambio, en todas las ocasiones he respondido que no creo que los usuarios habituales e intensivos de Second life se planteen su estancia en este metaverso desde esa perspectiva. Second Life es para la gran mayoría de ellos una forma más de entretenimiento muy similar a otras de la “vida real” (como la mensajería instantánea, los juegos de rol…).
No obstante, ahora me doy cuenta de que el perfil de usuario al que yo me refiero, que es, como digo, el del usuario habitual, que no tiene por qué representar al conjunto de los más de 5 millones de personas que han creado su avatar en algún momento. Nunca me he conectado a SL en algún momento en el que el número de usuarios conectados simultáneamente excediese los 50.000. Puede entonces que los usuarios intensivos sólo representen un escaso 2% sobre el total de registrados, por lo que sus motivaciones no serían pues muy representativas. Tras hacer esta reflexión he vuelto de nuevo sobre esta pregunta que con tanta insistencia se hacen los medios al abordar el fenómeno de SL: ¿Por qué sentimos la necesidad de vivir una segunda vida?, ¿Puede leerse como un síntoma de insatisfacción con la primera?
El importante crecimiento de la población de Second Life está estrechamente vinculado a la atención que se le ha prestado desde los medios off-line generalistas. Si tenemos en cuenta que desde aquí casi siempre se ha presentado SL como “el mundo virtual paralelo a través del cual canalizamos anhelos y frustraciones de nuestra vida real”, resulta lógico suponer que buena parte de estos curiosos que han llegado hasta el metaverso lo han hecho atraídos por esta “promesa”. ¿Y qué tipo de persona podría buscar una segunda vida mejor? Evidentemente alguien que no está plenamente satisfecho con su vida actual. Enseguida he relacionado todo esto con el perfil de edad del usuario de Second Life. Ya en otra entrada de este blog comentamos que es un usuario que “peina canas”.
Aunque esto sea exagerado, es cierto que el usuario de SL es más mayor de lo que cabría esperar si tenemos en cuenta que la edad del “early adopter” de todos los fenómenos de consumo ligados a las nuevas tecnologías suele ser inferior. ¿Por qué son de un perfil mayor los primeros pobladores de estas tierras virtuales? ¿Podría tener que ver con el hecho de que a los más jóvenes no les resulte tan atractiva esta “segunda oportunidad” pues consideran que aún tienen posibilidades de alcanzar sus anhelos en su “primera vida”? En cierta ocasión estudié que mucha gente se inicia en las apuestas y juegos de azar en un momento de sus vidas en el que son conscientes de que han llegado todo lo lejos que podían llegar por sí mismos, y que para cumplir sus sueños debían buscar caminos alternativos al propio trabajo y esfuerzo. ¿Podría reproducirse el mismo fenómeno con SL?, ¿Está entonces SL plagado de frustrados que, concientes de que en sus vidas reales no van a poder desarrollar sus sueños, se den una nueva oportunidad en los dominios de Linden Labs?
Nuevamente insisto en que no creo que el retrato robot del usuario habitual e intensivo de SL se corresponda con el de un “frustrado”, un perdedor, que no ha logrado alcanzar sus metas en su primera vida. ¿Podría decir lo mismo de esos millones de usuarios que se registraron y que tal vez abandonaron el metaverso al comprobar que esa promesa que le habían vendido desde los media no se cumplía? Albergo dudas.
ID: 1866092
Independientemente del tema de tu estudio y la personalidad de los usuarios de Second Life, no estoy de acuerdo en considerar como perdedores a la gente que no cumple sus metas. Cuanto mas idealista eres o cuanto mas completo puedes ser, mas metas te planteas. Cada vez que tomas una decision optas por renunciar a algo. Al fin y al cabo Leonardo nunca consiguio volar…
ID: 1866215
Tienes razón. Creo que “perdedores” no es la palabra. A veces me dejo contaminar del lenguaje hollywoodiense. ¿Insatisfechos? No conozco la biografía de Leonardo, ¿dirías que fue feliz?
ID: 1866748
Ok, insatisfechos suena mejor, no creo que estar insatisfecho tenga por que tener connotaciones negativas.
Supongo que Leonardo si fue feliz o al menos mas feliz que la media. Las personas curiosas que empujan los limites de lo conocido pueden siempre querer mas y por eso tener insatisfacciones pero desde luego no los veo como perdedores. Saludos.
ID: 1866927
Hombre, no conozco mucho la biografía de Leonardo, pero al parecer canalizaba sus pulsiones sexuales insatisfechas (se dice que era homosexual en un ambiente de máxima represión) con la hiperactividad creativa que desarrollo durante toda su vida. ¿Crees que se habría interesado por Second Life si hubiera sido coetáneo nuestro?
ID: 1868577
Por que no? Ojala a mas de uno le diera por canalizar sus represiones de formas creativas, aunque sea a traves de SL.
ID: 1868759
Interesante artículo Víctor. ¿crees que además de en SL, estas conclusiones podrían extrapolarse al conjunto de los MMORPG´s de hoy en día?
Por cierto, muy curioso lo que comentas de las apuestas y los caminos alternativos al trabajo y esfuerzo.
ID: 1868762
José Manuel, creo que esto podría claramente extrapolable a otros juegos como Los Sims…pero no creo que a todos los MMORPG`s, pues la “promesa” de todos los productos no es la misma, sino algo más lúdico…
ID: 1883747
A menudo me encuentro comentarios de profesionales de la publicidad referentes a un tema social que distan bastante de la sencilla realidad.
Creo que el punto vista a menudo demasiado subjetivo de los profesionales se pierde en la sencillez de los verdaderos motivos que impulsan a un grupo de personas a hacer algo.
Second Life no es mas que un bar gigante donde la gente esta muy receptiva a hablar con cualquiera y a su vez no tiene reparos a preguntar a cualquiera sobre cualquier cosa, a esto súmese tiempo muerto a diario, la comodidad que supone no tener que arreglase ni desplazarse y lo barato que resulta llenar ese tiempo dado la gratuidad del pasatiempo en cuestión.
Second Life es lo que hacemos todos para relacionarnos cuando salimos + ciertas cualidades propias de los vídeo juegos, eso si… si no te manejas con el inglés no entras ni en el juego, ni en las estadísticas (demasiados).
Second Life solo tiene de segunda vida, su nombre, por que la gente hace básicamente lo mismo… sobre todo, intentar ligar.
ID: 1883798
Gosser estoy plenamente de acuerdo con lo que dices. SL es eso y punto. Y creo que si se comunicase así (un chat en 3D) su éxito sería incluso mayor. ¿no crees?
ID: 1887534
Sin duda el chat del futuro tendrá una interface, al menos, con el mismo concepto de SL. donde la “habitaciones privadas” podrán ser inventadas por el usuario… nuestra casa 3D para recibir a nuestros amigos virtuales.
Creo que hay tecnología e infraestructura suficiente para hacerlo ya pero, ¿que sería de las conversaciones telefónicas…? (no creo que el dios de la telefonía este preparado).
ID: 1887542
Interesantísimo lo que cuentas. Sácanos de dudas, ¿quién es el dios de la telefonía? ¿Tiene nombre propio?
ID: 1899212
El Dios de la telefonía es aquella todopoderosa empresa que te factura religiosamente sus servicios, y por consecuencia regula tu capacidad de telecomunicación.
Veras…, tu conexión a Internet depende de la compañía que monopolice tu país, e Internet ya ha demostrado su poder para poner a “régimen” la factura del dios de la telecomunicación, por lo tanto el diezmo está en peligro y esto se lo toman muy en serio. Por lo que el dios de las telecomunicaciones tiene una división de arcángeles proveyendo el futuro que ha de llegar y relentelizándolo en la medida de lo posible hasta encontrar la fórmula de que solo tengas ese servicio a través de tu devoción hacia ellos (léase como un nuevo concepto para engordar la factura).
Existen muchas cosas que pueden hacerse a través de Internet para hablar y ver a tu interlocutor/es sin pagar un céntimo. Como ejemplo te diré que tenía un programa que creó algún listillo que mandaba SMS a cualquier parte del mundo sin pagar nada, no tardó en hacerse popular y claro… no tardaron en cortarle las alas.
La tecnología que usaba era perfectamente legal, pero era una herejía que no podía quedar impune.